Foto protagonistas garbicuack

Garbicuack

Para contar la historia de Garbicuack primero vamos a situarnos en contexto.

Dentro de la edición 2015 de Olatu Talka en Donostia, la sexta, donde se celebraban todo tipo de actos culturales (música, teatro, danza, ciencia, deporte, medioambiente…) participé en dos de las actividades que organizaba Garbibai (Gondolin Klub) y que estaban conectadas entre sí.

Por un lado dos maestros de la escuela checa procedentes de Pilsen (que ha sido la capital cultural durante 2015) iban a trabajar en la realización de un cortometraje a partir de los materiales recogidos en el río Urumea durante la anterior edición de Garbibai en 2014. Para ello se organizó el taller de animación stop-motion “Animánie Workshop” con Veronika Nádenícková y Honza Príhoda.

Etiqueta de tesoros de GarbibaiGarbibai era una competición de stand up paddel por equipos que combinaba la velocidad y la limpieza del río Urumea, con el objetivo no de competir, no solo de medir la fuerza o destreza que se tenía remando sobre una tabla, sino de recoger residuos. En la puntuación se valoraba: velocidad del capitán del equipo, residuos recogidos, volumen de los residuos y originalidad de dichos residuos. Pero no paraba ahí la cosa.

Era más. Con estos residuos (a los que nos referiremos a partir de ahora como “tesoros”) les tenían preparado otro papel.

Con los tesoros se organizó el “Urumeako altxorren desfilea” donde, en este desfile, los tesoros se iban a convertir en materia prima para la performance del grupo noruego Antipodes Café.

Pero, tampoco paraba ahí la cosa, ya que otros planes artísticos de cara al futuro les estaban aguardando a un seleccionado grupo de dichos tesoros… pero esto correspondería a otra historia.

Volviendo al taller, el video de Garbicuack nació sin pretenderlo en un descanso en el taller de animación. Mientras esperaba a mis compañeros para continuar con nuestra grabación, me ofrecieron experimentar con tesoros, probar la técnica por mi cuenta y grabarlo… no hizo falta insistir.

Elegí tres, un patito de goma rosa, un avión de goma también azul y un espejo de mano, que para disfrute del avioncito giraba. La verdad fue que la historia salió sola, la maternidad/paternidad del patito de goma, la energética actividad del hijo y el tiovivo-espejo…

Aunque el video tenía unos cuantos fallos técnicos resultaba simpático. Y así me encontraron mis compañeros cuando volvieron. Así que terminé la historia y nos pusimos con nuestra animación, que tenía como protagonistas también otros tesoros recogidos en el Urumea, que espero poder mostrar en breve.

Para finalizar os dejo con Garbicuack, mientras me planteo otras historias stop-motion, que puede resultar adictivo.

También me quedo recordando que estos tesoros han salido del lecho y riberas de un rio, por el que he pude navegar por primera vez en mi vida. Pude admirar su belleza, observar su fauna y flora. Vi todo lo que quedaba por recoger, cosas que no llegaron ahí solas, ¿qué estamos haciendo?.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *